¿A alguién le toca trabajar un sábado o un domingo? ¿Os habéis fijado qué conductores nos encontramos? ¿No? Pues os lo digo yo GALAPAGOS. ¿Se puede ser más cateto en la conducción que un dominguero en plena carretera de montaña hacia arriba? No os lo digo yo, lo dicen los hechos y es que no hay sábado que me toque trabajar y no me encuentre a ninguno. Y mi pregunta es ¿por que van tan lentos? Es que se creen más seguros yendo en una carcasa métalica a 10 por hora en medio de la ciudad. Temen sobrepasar esa velocidad por medio a los que los multen. Para más recelo se cambian de dirección sin señalizar, si eso llamado intermitente, y el muy pavo no se entera que es dirreción contraria donde se mete. ¡moooooooooooook! ¡toma pitada inútil! Suelto por mi fina boca.
Peor son los cruces de calle con un Stop. Es el momento de la eternidad en mezcla harmónica con la duda y para enfasis del bloqueo de los nervios de la inutilidad. Dicho en otras palabras, me muero de asco. Al principio me daba la carcajada limpia de la risa, pero me empiezo a mosquear cuando quiero aprovechar el tiempo e ir a la gasolinera a llenar el depósito. Bien la incertidumbre me quita la gasolina y ya tengo que apretar el accelerador para no llegar tarde al trabajo. Estupendo estupendo.
Os juro por mis muertos que uno de cada cuatro es así. Y no importa el sexo. El que es inútil lo es. Los sabádos por la mañana son así.



ciudad, procurad amigos míos, y los que no lo sean, evitar a toda costa la plaza España y cualquiera ruta que os lleve hasta ella. Seamos generosos y no le pongamos más dificultades a los pobres guardias urbanos que sufieciente tienen con los taxistas. Y es que el problema no es el taxista si no por donde carajo paso para recoger a los malditos yupis sin provocar sobresaltos a sus propios compañeros y los urbanos que de mala hostia estan por tener que aguantar a los bordes de traje y corbata. No sé que fue lo peor si su mala educación o la mala comida con la que nos proveyeron en su dia cuando trabajé.